El Taller de la Fragilidad, de Marisa Cornejo

Inauguración: 12 de noviembre a las 19 h
Lugar: HAUS – Espacio para el arte y las prácticas contemporáneas de BAU (Carrer Ciutat de Granada 34–36, Barcelona, M: Llacuna)La exposición

BAR Project presenta la exposición de Marisa Cornejo El Taller de la Fragilidad, comisariada por Andrea Rodríguez Novoa y Veronica Valentini en diálogo con Elise Lammer.

El Taller de la Fragilidad reúne un conjunto de obras realizadas por Marisa Cornejo en diferentes momentos de su práctica, junto a nuevos trabajos producidos en 2026. La exposición aborda experiencias relacionadas con el exilio, el desplazamiento, la memoria, la pertenencia y la condición migratoria a través de fotografías, dibujos, esculturas, objetos y materiales de archivo.

Cornejo nació en Santiago de Chile en 1971 y fue exiliada junto a su familia durante la dictadura militar. La experiencia del exilio atraviesa su trabajo desde entonces como una condición que continúa afectando la relación con los lugares, las imágenes, los cuerpos y los recuerdos. Su práctica plantea también preguntas sobre lo que significa no poder regresar al lugar de origen, sobre las formas en que se construye una pertenencia cuando esta se vuelve discontinua y sobre las experiencias de reconocimiento y no reconocimiento que atraviesan las trayectorias migratorias.

En la exposición, las fotografías y postales de Chile ocupan un lugar central. Durante su infancia en el exilio, sus abuelos maternos, que habían regresado al país, enviaban regularmente a Marisa y a su hermano postales con paisajes chilenos, en un intento por transmitirles algo de su cultura. Cornejo las fue coleccionando y conservando como un tesoro. En 2026, durante un viaje a Chile, realizó nuevas fotografías a partir de las cuales creó una colección de postales que retoma los códigos gráficos y narrativos de aquellas que recibía de sus abuelos. Son imágenes de ciudades, mercados, paisajes y encuentros familiares que dan cuenta de una relación renovada con un territorio que esta vez puede recorrer y observar desde el presente. Esta investigación se materializa en Los tótems de nuestra re-existencia, una serie de ocho esculturas de yeso recubiertas en una de sus caras con estas postales de Chile. Las imágenes, originalmente concebidas para circular y transmitir una representación de un lugar, pasan a formar parte de objetos tridimensionales que ocupan el espacio. La postal deja de funcionar únicamente como imagen de un territorio ausente y adquiere volumen, peso y presencia.

Esta relación entre imagen, territorio y objeto, aparece ya en Icara (1994), un trabajo realizado en México a partir de una colección de imágenes de paisajes chilenos. Cornejo transforma las postales en un cuerpo femenino y en superficies que pueden formar parte de mesas y objetos domésticos. El territorio representado se convierte así en algo físico, cotidiano y utilizable, mientras el gesto de convertir las imágenes en objetos permite abordar la experiencia del exilio desde una dimensión corporal y material. Icara constituye uno de los primeros momentos de una investigación sobre cómo dar una forma física, a través del archivo, a los fragmentos de un territorio del que fue separada.

Junto a estos trabajos se presentan otros objetos que amplían la reflexión sobre la migración, la pertenencia y el reconocimiento. Calidad y condición migratoria (2015–2026), un objeto de madera pintada y collage, aborda de manera directa la experiencia de la condición migratoria. 

La exposición presenta también The politics of Dreams, una selección de dieciséis dibujos de sueños realizados entre 2022 y 2026, muchos de ellos atravesados por la figura materna. Desde 1997, Cornejo registra cotidianamente sus sueños mediante dibujos. En ellos aparecen cuerpos, espacios familiares, recuerdos y situaciones que se desplazan entre lo cotidiano y lo imaginario. Los sueños funcionan como una forma de registro y elaboración de experiencias que no siempre pueden organizarse a través de una memoria lineal o consciente.

Entre estos trabajos se encuentra La madre que me enseña a respirar, un gran dibujo realizado en su exposición en Halle Nord Genève a partir de un sueño que la artista tuvo durante su último viaje a Chile. En él aparece una mujer mestiza que cuida y ayuda a respirar a un bebé que podría ser la propia artista. La figura materna se vincula así al cuidado, la transmisión y el aprendizaje, mientras que la respiración aparece como una acción elemental y corporal, pero también como una forma de recuperar la capacidad de habitar el espacio. El dibujo funciona como una pieza central para comprender el conjunto de la exposición: frente a una experiencia traumática que puede contraer y “aplanar” el cuerpo y los recuerdos, respirar implica volver a expandirse y ocupar el espacio.

La exposición incorpora así diferentes temporalidades sin plantearlas como una evolución lineal: una misma imagen puede aparecer como archivo, como objeto, como fotografía o como recuerdo, adquiriendo nuevos significados en cada momento. Más que reconstruir una historia lineal del exilio, El Taller de la Fragilidad propone una constelación de imágenes, objetos y recuerdos en la que pasado y presente permanecen en relación. La fragilidad no aparece aquí como una condición que deba ocultarse o superarse, sino como un espacio desde el que producir, recordar, relacionarse y volver a mirar.

El proyecto es una coproducción de BAR Project y Halle Nord Genève, con el apoyo de Pro Helvetia Swiss Art Council y République et canton de Genève.

Créditos foto: ©Thomas Maisonnasse

Marisa Cornejo